Conviértete en tu mejor amante

Nos encanta hablar y leer de sexo, queremos aprender técnicas novedosas para sorprender a nuestros amantes y nos preocupamos por que nuestra pareja obtenga la mayor cantidad de placer cuando está con nosotros. Todo eso está muy bien, siempre y cuando no nos olvidemos de que para saber y entender de placer, tenemos que empezar por nosotros mismos.

Muchos tuvimos una educación en la que la exploración del cuerpo y la autoestimulación fue reprimida. A los niños se les enseña a no tocarse el cuerpo, los adultos se incomodan y finalmente se sigue transmitiendo la idea de que está mal hacerlo. Es una pena, porque la masturbación es la mejor forma de conocer nuestro cuerpo y al hacerlo, podemos procurarnos placer y responsabilizarnos de él.

Nadie te conoce mejor que tú. Ni el o la amante más experimentado puede anticipar tus reacciones, conocer las formas en las que tú accedes al placer y cómo procurártelo.

Para acercarnos al placer, lo primero es conocer nuestro cuerpo. Sólo así tendremos la posibilidad de sentir disfrutar a solas para, después, comunicarnos con nuestra pareja sexual y compartirlo.

Dicho esto, te presento los 7 pasos para convertirte en tu mejor amante.

Paso 1: Privacidad

Ya decidiste que hoy toca darte placer ¡Muy bien! Lo primero es hacerte el tiempo para que puedas estar contigo mismo. Suena obvio, pero muchas veces no nos procuramos las condiciones adecuadas para que podamos entrar en el estado de ánimo que se requiere para disfrutar. Darse el tiempo significa no estar a la carrera, no tener prisa ni presiones. Procura no tener interrupciones, no contestes el teléfono ni el timbre.

Ahora elige el espacio, un lugar privado con cierto grabado de comodidad donde puedas relajarte. El tema es que te sientas cómodo y tranquilo. Ten a la mano el juguete sexual o el lubricante si es que normalmente los utilizas para masturbarte. También se vale sólo ocupar tu cuerpo.

Hacerte este tiempo y espacio para estar contigo mismo debe darte emoción, hay que estar feliz de hacerlo. Estás preparando el escenario para apropiarte de tu cuerpo, explorarlo, descubrirlo y darte placer.

Paso 2: Adiós prejuicios

Despídete de ellos. Este paso es básico y no es tan sencillo como parece porque hay que deshacerse de un montón de ideas falsas y tabúes que hemos incorporado a lo largo de nuestra vida.

Tu cuerpo es tuyo y puedes hacer con él lo que tú quieras. Olvídate de todo lo que te enseñaron acerca de la masturbación. Olvídate del “no lo hagas” y lánzate a descubrir tu cuerpo. La masturbación no es mala, no es antinatural, no es un recurso para cuando no tenemos pareja, no es pecaminosa ni vergonzosa. Se trata simplemente de explorar y conocer tu cuerpo y sus reacciones. Te recomiendo que antes de seguir los pasos para convertirte en tu mejor amante, te des tiempo para identificar y reflexionar acerca de los prejuicios que asocias con la masturbación. Intenta pasarlos por un filtro realista y adulto para desafanarte de ellos. Construye un nuevo concepto de la autoestimulación y sus significados.

Paso 3: Adiós miedos

Despídete ahora de tus miedos. La masturbación no produce infecciones de transmisión sexual, ni te va a dejar sin ganas de tener sexo con tu pareja. Tampoco te va a convertir en un adicto sexual ni en una persona de menor valor moral. Tocarte no te hará pensar todo el tiempo en sexo ni le restará placer al contacto sexual que experimentes después. Aprende a tocar todo tu cuerpo, tus genitales son tan tuyos como tus brazos, tu rostro y tus piernas.

Paso 4: Aprópiate de tu cuerpo

Es tu responsabilidad cuidarte y también conocerte. No hay nada que te vaya a dar más información acerca de tus respuestas sexuales que la masturbación. El cuerpo que tienes es tuyo, no tienes que responder a nadie, se vale tocar, explorar y descubrir quién y cómo eres. La base para el placer es el conocimiento personal. Si tú no te conoces y no sabes qué te gusta, no podrás buscarlo ni pedirlo cuando estés en pareja. De ninguna manera puedes responsabilizar a otro de tu propio placer. Aunque parezca albur, el placer está siempre en tus manos.

Observa tu cuerpo y tus órganos sexuales, mira cómo cambian con tus tocamientos. Identifica la presión, el ritmo, las caricias que te gustan. Observa cómo se van modificando tus necesidades conforme avanzas y te acercas al placer. Nota qué es lo que te excita, qué hace que tu cuerpo reaccione y en qué momento te acercas al umbral del orgasmo. Aprende a alargar el tiempo que sientes placer sin llegar al clímax, a contenerlo y a propiciarlo.

Paso 5: Derecho al placer

Permítete sentir placer. Todos tenemos el derecho a sentirnos bien, a experimentar con el cuerpo, a disfrutar. Tu cuerpo no está sólo para que lo disfrute tu pareja o para que lo disfrutes en compañía. Es tanto como pensar que sólo puedes cenar rico cuando estás acompañado y que si cenas solo le estás faltando a alguien. El derecho al placer es uno de los derechos sexuales y reproductivos que todos tenemos.

Paso 6: Relajación y apertura

Mantente relajado de inicio a fin. Respira profundo y lento para que puedas distender el cuerpo. No te distraigas, si algún miedo, un prejuicio o incluso un pendiente se cruza por tu mente, reconócelo y luego déjalo ir para reconectarte con tu cuerpo (sí, justo como si estuvieras meditando). Es importante que estés conectado con tu cuerpo y tus reacciones todo el tiempo. Mientras más distraido estés, más se aleja y se escapa la posibilidad de disfrutar.

Cuando tengas más práctica, puedes hacer ejercicios en los que te prives de alguno de los sentidos. Por ejemplo, cerrar o vendarte los ojos, ponerte tapones en los oídos o audífonos con música. Trata de ver qué pasa con tu cuerpo y registra tus sensaciones cuando hagas estos experimentos. Muchas personas logran concentrarse más en lo que su cuerpo va sintiendo cuando uno de sus sentidos no participa en el juego.

Paso 7: Creatividad

Ahora sí. Muévete tu cuerpo y tus manos. Colócate en diferentes posiciones y lugares. Experimenta con texturas, velocidades, presiones y hasta con juguetes sexuales (los vibradores o succionadores de clítoris son excelentes opciones para las mujeres, los masturbadores con diferentes texturas para los hombres).

Aquí es donde tienes que atreverte a probar y ver qué pasa con tu cuerpo. Muchas de las técnicas sexuales que te aseguran orgasmos de campeonato lo que hacen es recomendarte movimientos que, supuestamente, a la mayoría le producen placer. El problema es que todos somos distintos y nuestro cuerpo reacciona de modos diferentes.

Desde niños tenemos la posibilidad de sentir y provocarnos placer sin que se nos explique cómo. Es simple: cuando no tenemos obstáculos, ni físicos ni mentales, investigamos y exploramos. La intención es que recuperes esa actitud lúdica y que veas a tu cuerpo como un gran parque de juegos personal. Te aseguro que cuando puedas sentir tu cuerpo con esa actitud, podrás replicarla en el ámbito de la sexualidad y potenciar el disfrute. La libertad y la creatividad es lo que te acerca al conocimiento y al placer.

Paso 8: Practica.

Practica, practica y practica. Como en todo, la práctica hace al maestro. Repite lo que has hecho varias veces, con el tiempo el resultado puede ser diferente. Inventa y trata cosas nuevas.

Incluso, cuando ya estés entrenado en la masturbación, puedes agregarle un componente adicional: hazlo frente a tu pareja, hablen de ello. Aprendan. Aparte de ser muy sensual, propicia la comunicación y aumenta la confianza en el vínculo emocional y erótico.

Como te habrás dado cuenta, no te presenté una serie de técnicas, movimientos y posiciones infalibles: eso no existe. Para dominar tu placer se requiere abrir la mente y experimentar. Si sigues estos pasos, te garantizo que estarás mucho más cerca de la posibilidad de procurarte placer. Y para rematar, te digo: hay pocas cosas más eróticas que alguien que sabe disfrutar.

Sígueme: Tatiana Yedid Lastra, Psicoterapeuta y Sexóloga

Ilustraciones de Jean Francois Painchaud

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Tatiana Yedid Lastra

Soy una mujer apasionada de las experiencias que detonan la existencia y de las mudanzas de la vida. Mi mayor cómplice y refugio es la palabra, con ella desafío mis contradicciones, detono la transformación, — hasta la transgresión — y me sostengo fiel a mi misma.
Busco el sentido de la vida en las profundidades de ser mujer, madre, amante, amiga, psicoterapeuta, sexóloga y escritora.

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