El lucrativo negocio de ser pobre en México

Una frase está destinada a ser la marca de López Obrador para bien o para mal en los siguientes seis años: decir que el robo de combustible en
Tlahuelilpan, Hidalgo “se debe a que no hay oportunidades para las personas en esas zonas”. Para el presidente de México, la pobreza, o lo que él ha llamado todos estos años “ el combate” a ella, es quizá su motor más potente, mismo que lo llevó al cargo más alto de la política nacional junto con su tan citada guerra a la corrupción.

AMLO mencionó también en su conferencia matutina del 19 de enero de 2019 que hay que “cambiar estas prácticas (el robo de combustible) ofreciendo oportunidades de trabajo y de bienestar a la gente. El presidente dice que es la pobreza provocada por décadas de corrupción la responsable de que los jóvenes sean etiquetados de ninis, y que ellos sean rechazados por la mentira (sic) del examen de admisión en las universidades y, desde luego, de que las personas cometan actos ilegales como el de Hidalgo, mismo que terminó en la fatal y creciente pérdida de vidas.

Y por ello el 22 de enero anunció un plan para evitar este tipo de actos donde según su evaluación, la gente actúa por necesidad y pobreza. De este modo se implementará un ejercicio de 3.857 millones de pesos destinados a 1,68 millones de personas que viven en los lugares próximos a las zonas por donde pasan ductos de PEMEX, para que así no los roben.

… en términos llanos y simples, el hecho de ser desempleado, adulto mayor, joven sin experiencia laboral o solo por vivir cerca de una toma clandestina, una persona podrá ingresar lo equivalente a un sueldo profesional básico sin hacer absolutamente nada.

Desde luego que se aprecian sus acciones para evitar el robo de combustible; incluso hace falta implementar acciones en contra del robo de tendidos eléctricos, servicios energéticos, agua, zonas protegidas y trata de personas. Si la tirada de AMLO es verdaderamente combatir los malos hábitos de fondo, se entiende que crezca su popularidad al 90%, como el día de hoy se hace saber… pero que lo haga bien, por favor, pues su plan para el combate al huachicol adolece de muchas fallas o momentos cuestionables al menos, como la compra sin licitación de cientos de pipas solo porque era urgente y “tiene buena conciencia” y ahora, regalando dinero para que la gente no robe.

El uso de fondos para evitar así el huachicoléo lleva a que, a través de los programas de gobierno se entregarán dádivas a la gente de entre $6,000 a $8,000 pesos, esto para que no sientan la tentación de robar lo que pertenece a la nación. Así que, en términos llanos y simples, el hecho de ser desempleado, adulto mayor, joven sin experiencia laboral o solo por vivir cerca de una toma clandestina, una persona podrá ingresar lo equivalente a un sueldo profesional básico sin hacer absolutamente nada. Sí, eliminar la pobreza es prioritario, pero ¿regalándoles dinero como un tradicional gobierno paternalista del PRI?

Y no es que se piense con dolo acerca de las personas que viven en situaciones de pobreza o necesidad; pero el problema de estas acciones es que se incrementa la dependencia tan dolorosa de nuestro país a los programas de manutención gubernamentales, mientras que programas de cultura y arte o desarrollo de emprendedurismo adolecen recortes presupuestales. Esto significa que en México es más lucrativo ser pobre que innovar, transmitir cultura, conocimiento o crear arte.

Síndrome de Robin Hood

Lo malo es que así no dejan de ser pobres, solo son pobres con un poco más de dinero, regalado, no trabajado. Pero ¿cual es el verdadero problema de fondo? Porque son muchos más los que roban usando el pretexto de la pobreza. ¿Quienes robaban tiendas? ¿Quiénes vacían los camiones volcados hasta el grado de matar y destazar animales en la carretera para llevárselos? ¿Son las cervezas y refrescos embotellados artículos de primera necesidad, junto con la gasolina, tanto que por ello la gente roba? Es el típico síndrome de Robin Hood. Se roba al que tiene mucho, porque si se roba al gobierno “no hay problema, lo pago con mis impuestos”, si se roba a la empresa de cable “no les falta, ni les perjudica”, si se roba una cuenta de Netflix “no hay bronca, son gringos” y si se roba en una tienda “tienen seguro, ellos no pierden”.

Y así es como de caso en caso, los gobiernos priístas, después los panistas y ahora el de MORENA utilizan la pobreza para sostenerse como los benefactores del pueblo pobre. No es generando beneficios de desarrollo, no es creando fuentes de empleo (aunque hay conductores de pipas nuevos, también hay miles de desempleados por recortes), no es otorgando dinero a empresas nacientes o fomentando la creación de proyectos culturales, artísticos y educativos que refuercen los valores de prosperidad y sana administración económica; en lugar de todo ello se vuelve a regalar dinero a quien por infortunio o por múltiples razones es pobre y, esto, sin combatir el verdadero problema de fondo, sin educar y reforzar el hábito de respetar lo que no es propio, porque es más fácil romantizar el robo y la pobreza que generar trabajos y conocimientos. La gente que roba no lo hace porque carezca de opciones, lo hace porque considera una opción viable tomar sin esfuerzo lo que a otros cuesta y, esto, es la fuente de la corrupción, es el origen de todo lo malo, porque no hay delito que no se inicie en tomar lo que no es propio, en obligar a alguien a ceder por la fuerza, o por forzar la voluntad de una víctima.

No es delito ser pobre. Tampoco es malo ser rico o conformarse con comer tres veces al día. Lo que es malo es usar cualquier cosa como pretexto para quitar a otros lo que no nos pertenece; sea porque nos creemos más listos o porque pensamos que hay una oportunidad; el tomar lo que no es nuestro es una opción primitiva, estúpida y lacerante para un pueblo que desea crecer y desarrollarse. Si AMLO quiere “combatir la pobreza” haciendo uso de las dádivas gubernamentales para dar dinero a quien no se lo gana, deberá enfrentar que sigue alimentando el monstruo de la dependencia, haciendo a un país más mantenido y menos fuerte. Incluso habrá quien coma de su mano y muerda la de otros para tener más, porque el problema es cultural, de educación y de valores éticos.

Como en los tiempos de Echeverría y Salinas de Gortari, papá gobierno seguirá manteniendo a los pobres; cosa que coincidentemente sigue haciéndole crecer en popularidad.

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Carlos González "El Samurái"

Monero miembro de la sociedad de caricaturistas de México, fotógrafo, videógrafo, diseñador gráfico y administrador de redes sociales. Respetuoso de toda equidad y generador de cambios sociales para que todos vivamos en armonía. Xalapeño como los que nacieron en la capital de Veracruz, pero por decisión propia.

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